Como se que estais ansiosos por saber de nuestro viaje, aqui teneis una parte de mis memorias. El viaje lo hicimos Lita y yo con cinco miembros de la familia De Felipe, los encantadores Jesús y Mariajo con sus trillizos de 17 años (Luis, María y Marta). Empezamos el día 15 de abril aprovechando las School Holidays que hacen en Oz (Australia) cada 3 meses.
1ª Etapa. Canberra – Hay.
Faltando unos 100km para Hay encontramos sorprendentes carteles de tráfico sobre la mosca de la fruta (fruit fly) conminándonos a deshacernos de la fruta y el tomate en recipientes colocados al efecto antes de entrar en la zona de cuarentena. Como buenos españoles trasgredimos la ley pero intentamos ser repetuosos con el medio ambiente.
En la parada para comer Luis desmaya a un Macpie con una pedrada y se queda lívido. Los demás pájaros hacen piña con él. Parece que se recuperó pero nos temimos lo peor. Los ozis lo podrían haber condenado a cadena perpetua. Vimos los 3 primeros emus.
En Hay nos alojamos en un motel, compramos el primer “lomo”(gnomo), cenamos en un pub típico ozi y charlamos con el vecino de habitación que llevaba en el remolque un formula 2 a una concentración de coches de época. Al caer la noche empiezan a pasar los camiones enormes y preciosos. Jugamos al diccionario y al Tabú.

Situated on the picturesque Murrumbidgee River and surrounded by the vast, open grasslands of the One Tree Plains, Hay’s history is rich with characters and tales of boom and bust of isolation and innovation.
2ª Etapa. Hay – White Cliffs.
Nada más salir ya empieza el outback: carretera recta y estrecha en una enorme llanura sin árboles.
Over centuries poets and artists have attempted to capture the spirit of the plains, but only a visit will give visitors the real experience of this unique landscape.
Este camino que ahora se llama Cobb Hihgway, es conocido históricamente como “Long Paddock”, va desde Moama hasta Wilcania y es muy popular en Australia.

Nos encontramos un rebaño de 3000 ovejas según el pastor que tiene un acento endiablado y lleva un perro equilibrista en la trasera de la moto.
En Ivanhoe cafelito, gasolina y charleta con una inglesa emigrada al outback.
A partir de este pueblo la carretera hasta Wilcannia es de tierra pero ancha y con buen firme salvo el último tercio que se hace un poco pesado. Nos cruzamos con 2 o 3 vehículos en 200 km. Vimos varios grupos de emus.
Nuestro primer contacto con el rio Darling es en Wilcannia, lugar poco recomendable por sus aborígenes según los ozis. Allí rellenamos en una gasolinera típica de la zona, de las que se veían por España hace más de 20 años.
When you spend a few minutes taking in the historic buildings around Wilcannia you can quickly imagine the rich and vibrant history of this town. Once known as the “Queen City of the West”, Wilcannia was one of the busiest inland port and third largest port in Australia during last century.
Wilcannia has a large aboriginal community and is the traditional home of the Barkindji people (“barka”, meaning river).
Comemos en un parque con visita promocional de un escultor local y seguimos viaje hasta White Cliffs donde llegamos con tiempo de visitar una tienda-cueva de ópalos y el terreno horadado del campo de minas de ópalo que impresiona más en las fotos aéreas.
White Cliffs is an extraordinary opal town where most of the inhabitants live in underground dwellings called ‘dugouts’. It makes perfect sense, because regardless of the Outback heat, dugouts enjoy a constant 22°C temperature all year round. As well as being dry and well ventilated, you never have to use a heater or an air-conditioner.
El hotel bajo tierra tiene su encanto y no da claustrofobia a ninguno de nuestros pioneros españoles, pero la excursión a los servicios (en la entrada de la cueva) no levanta pasiones. Después de cenar peor de lo que nos imaginamos al apuntarnos, aunque con un servicio muy agradable, tuvimos una larga charla con unos moteros que se tragaron la historia de Eduardo el “bullfighter” provocada por Jesús.
¡Jelou, Edu!
Desde la primera vez que entré no había vuelto a poner los pies en este blog tan chulo. Geniales los párrafos en cursiva, explicando brevemente cómo es aquello. Bueno diario.
Y la verdad es que impresiona. Y lo de vivir bajo tierra es alucinante. Creo que en España se hace en algún sitio, pero quizá el calor no sea tan intenso como para que tengamos que ser como topos. Pero sí podríamos aprender un poco de los de White Cliffs, para al menos gastar menos energía… ¡Qué obsesión! Me han comido el coco.
Un fuerte abrazo para todos
Davidorias, the scrounger cousin
Por: Davidorias el Octubre 12, 2008
a las 3:50 am