Todo comenzó cuando salió un destino para mi padre en Canberra. Él nos preguntó si nos iríamos con ellos si lo pidiera y, por supuesto, dijimos que nos íbamos de cabeza. Así que lo pidió y se lo dieron. Ellos se fueron por delante en noviembre. Nosotros nos quedamos en Madrid currando mientras ellos buscaban una casa para cuando llegara la mudanza dos meses después en barco.
Yo me despedí del curro en Diciembre. Madrid es una ciudad estupenda cuando no tienes que estudiar ni currar. Disfruté de ella lo que no había disfrutado en los seis años que llevaba viviendo allí. Me puse a arreglar todo el papeleo necesario para irnos para allá.
Ángel y yo conseguimos que nos dieran un visado de turista por un año por las circunstancias en las que íbamos. La verdad es que el tema del visado es complicado, nosotros lo tuvimos relativamente fácil por mi padre, aunque si en un año no conseguimos el visado de trabajo nos tenemos que pirar.
Una persona que se vaya a Australia sola puede conseguir un visado de turista de hasta seis meses como máximo. Otra forma es sacarse un visado de trabajo para personas cualificadas (Skilled Working Visa), pero requiere una cantidad enorme de papeleo que puede tardar hasta nueve meses en tramitarse, según nos dijo el jefe de visados de la embajada de Australia en España. La mejor manera es tener un buen nivel de inglés y buscar una empresa en España que te mande para allá. Pero claro, eso no es tan fácil. Más difícil aún es encontrar desde España una empresa en Australia que te quiera contratar.
Aparte del visado, tuvimos que sacarnos el carné de conducir internacional, que es sólo ir a tráfico con el carné español, un par de fotos, rellenar un formulario y te lo dan en el momento. También tuvimos que legalizar todos los títulos, en nuestro caso el título de la carrera y el certificado académico. Para esto último hay que llevar los títulos o certificados originales al Ministerios de Educación y Ciencia (MEC) que en Madrid está en el Paseo del Prado nº 28 y decir que quieres legalizarlos. Se los quedan un par de días y te los devuelven con un sello y una firma. Luego hay que llevarlos al Ministerio de Justicia, que en Madrid está en la calle San Bernardo nº 45, para que te pongan la Apostilla de la Haya y que sea válido en Australia.
La verdad es que no es lo mismo ir a Australia con el apoyo de alguien bien situado allí que irse uno por cuenta propia, pero bueno, si alguien se ánima tiene todo mi apoyo porque por lo que llevo visto, se vive bien aquí, aunque está demasiado lejos de España.
¡¡¡¡¡¡valientes!!!!!!!!!!
así me gusta………..
Por: Fernando Escondrillas, padre el Marzo 29, 2008
a las 1:31 am